El ecosistema de tecnología financiera (fintech) en México alcanzó las 795 startups activas al finalizar el año 2025, marcando una fase clara de consolidación y madurez sectorial, según el informe Finnovista Fintech Radar México 2026.
El estudio indica que el crecimiento ha dejado atrás la etapa expansiva de años previos, adoptando un ritmo más estable y firme, evidenciado por una tasa de mortalidad de solo el 5%. Además, siete de cada diez firmas han logrado superar los cinco años de operación, reflejando una estabilización estructural en el mercado.
La prioridad actual para estas empresas se centra en escalar modelos ya probados, fortalecer la infraestructura y alcanzar una rentabilidad sostenible, en lugar de enfocarse únicamente en la proliferación de nuevas ideas. Este cambio contrasta con cifras de 2020, cuando operaban 443 fintech locales, según el reporte.
Por verticales, el segmento de préstamos y el de pagos y remesas se mantienen como los más grandes, cada uno con 170 jugadores locales. La categoría de banca digital cuenta con 125 participantes, mientras que infraestructura registra 120, siendo esta última identificada como la de mayor tracción estratégica impulsada por la automatización.
El informe también contabiliza 316 fintech extranjeras operando en el país, lo que significa que el 72% del ecosistema es de origen mexicano, dominando el sector de crédito con 170 empresas frente a 35 foráneas. Las compañías internacionales concentran su presencia en infraestructura tecnológica y pagos.
La adopción de inteligencia artificial es un estándar competitivo consolidado, ya que el 77% de las fintech mexicanas utiliza IA en sus procesos, un aumento significativo respecto al 60% registrado el año anterior. Esta implementación ha generado reducciones operativas cercanas al 50% y aumentos promedio del 34.2% en ingresos, de acuerdo con los datos reportados.
En cuanto a la relación con el sistema financiero tradicional, el 80% de las fintech colabora o busca alianzas con la banca establecida, priorizando la integración tecnológica. No obstante, el reporte advierte que la burocracia y los tiempos de respuesta bancarios continúan siendo el obstáculo principal para formalizar estas colaboraciones.
El estudio anticipa un repunte en la demanda de empleo especializado, proyectando que cuatro verticales generarán más de 6,000 nuevos puestos en el primer semestre de 2026, lo que representaría el 70% de la oferta laboral del sector. La inversión de capital de riesgo muestra recuperación, pero con mayor selectividad hacia firmas con tracción comprobada y métricas sólidas.