Crocs gastó 10 millones de dólares en adquirir Jibbitz hace dos décadas, una inversión que ahora rinde más de 250 millones anuales.
Esta estrategia ha transformado el negocio del calzado de espuma en un modelo rentable con márgenes elevados. La acción de la compañía ha fluctuado recientemente, pero los beneficios siguen siendo sólidos frente a la competencia.
Los charms llamados Jibbitz se insertan en los agujeros de las sandalias para personalizarlas efectivamente. Se venden en multipacks y cuestan entre tres y cinco dólares por unidad individualmente.
Alrededor de tres de cada cuatro clientes adquieren estos accesorios para hacer sus clogs propios según la empresa. La compañía indicó a CNBC que este hábito es común entre los usuarios globales de la marca.
Los accesorios representan aproximadamente el ocho por ciento de todas las ventas de Crocs históricamente. Son baratos de fabricar y fáciles de comprar por impulso, lo que mantiene a los clientes gastando más.
Impacto Financiero
Análisis ven esto como central para la estrategia de generar entusiasmo en la marca constantemente. Neil Saunders, director de retail en GlobalData, resalta que los compradores de Jibbitz son el doble de valiosos.
"Jibbitz son muy importantes para Crocs, tanto como impulsor de ingresos como parte del ecosistema", dijo Neil Saunders.
Esto ayuda a la empresa a diferenciarse en un mercado saturado y competitivo globalmente. Andrew Rees, CEO, describió tres plataformas grandes dentro de la compañía: clogs, sandalias y personalización.
Los clogs son un mercado maduro en Estados Unidos donde casi todos tienen un par actualmente. La personalización permite alargar el ciclo de ventas y aumentar la cuota de cartera del cliente significativamente.
Comparación y Futuro
Esta adquisición contrasta con la compra fallida de HeyDude por 2500 millones de dólares en 2022. El impacto de Jibbitz fue lo opuesto, con una adopción rápida y un precio bajo para el consumidor.
Crocs está comenzando a "Jibbitizar" otros productos que planea vender este año según Barclays. Analistas ven oportunidades para agregar los charms a bolsos y otras mercancías de la línea.
Esto otorga libertad para mantenerse culturalmente relevante sin rediseñar el zapato base constantemente. Para un producto cotidiano, estos accesorios son clave para mantener la marca fresca ante el consumidor.