Los contribuyentes en México enfrentan un riesgo creciente de robo de identidad ante la proximidad de la temporada de declaración anual 2026. Los expertos advierten que los delincuentes están utilizando cada vez más los Registros Federales de Contribuyentes (RFC) robados para presentar declaraciones fraudulentas o emitir facturas falsas, lo que deja a las víctimas desprevenidas ante graves responsabilidades legales y financieras.
Javier de los Santos Valero, presidente de la Comisión Fiscal Nacional del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP), identificó dos métodos principales de fraude. En el primero, los criminales utilizan el RFC de la víctima para emitir facturas por bienes o servicios inexistentes a empresas reales. Esto puede etiquetar falsamente a la víctima como una 'EFO' —Empresa que Factura Operaciones Simuladas—, lo que desencadena auditorías inmediatas bajo el artículo 69-B del Código Fiscal de la Federación.
'Con ese RFC me hacen socio de una empresa, y con esa empresa cometen fraudes o emiten facturas incorrectas; yo termino en medio de esa situación', señaló De los Santos. En el segundo escenario, más directo, los estafadores utilizan los datos fiscales robados para presentar la declaración anual antes que la propia víctima, solicitando una devolución de impuestos que es desviada a cuentas bajo su control.
Protegiendo su identidad fiscal
El 'phishing' sigue siendo la puerta de entrada más común para estos delitos. Los atacantes suelen suplantar al Servicio de Administración Tributaria (SAT) a través de correos electrónicos o mensajes de texto, solicitando información sensible como la e.firma o la contraseña CIEC para 'resolver' problemas inexistentes. Una vez que un criminal obtiene acceso a estas credenciales, el sistema del SAT no puede distinguir entre el contribuyente legítimo y el impostor.
Santiago Vélez Suberbie, especialista fiscal, aconseja a los contribuyentes monitorear activamente su situación. Si un contribuyente descubre ingresos desconocidos, debe verificar el RFC de las instituciones financieras que aparecen en su visor. Si el ingreso no puede ser conciliado, el contribuyente debe excluir esos montos de su declaración e iniciar un proceso formal de aclaración.
'Mi recomendación es presentar la declaración y, una vez presentada, iniciar este proceso de revisión', afirmó Vélez. 'Si identificas que efectivamente fue un ingreso tuyo, puedes presentar una declaración complementaria'.
Los contribuyentes que sospechen que su identidad ha sido comprometida deben acudir a la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon) para recibir asesoría legal gratuita. El organismo se coordina con instituciones como el SAT, el IMSS y el Infonavit para limpiar el historial de la víctima, cancelar facturas fraudulentas y detener cobros ilegales.
Los expertos enfatizan que guardar silencio no es una opción, ya que omitir la declaración puede derivar en sanciones severas. Para mitigar riesgos futuros, las autoridades recomiendan cambiar contraseñas y renovar la e.firma inmediatamente al detectar irregularidades. Revisar periódicamente los visores de nómina y facturas del SAT a lo largo del año es la defensa más efectiva para evitar ser víctima de fraude fiscal.