Las fuerzas de seguridad francesas detuvieron a 780 personas en todo el país este sábado tras los disturbios generalizados vinculados a la victoria del Paris Saint-Germain en la Champions League. Aunque el club celebraba su segundo título europeo, la velada se vio empañada por violentos enfrentamientos entre aficionados y la policía en París y al menos otras 15 ciudades, según informes de France 24.
Las autoridades confirmaron que 57 miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos durante los altercados. La violencia estalló mientras los seguidores se reunían para celebrar el éxito europeo consecutivo del equipo.
Una noche de caos
Según el medio, los festejos degeneraron rápidamente en disturbios en varios centros urbanos. A pesar de la relevancia de la victoria, la policía se vio obligada a desplegar un gran número de efectivos para controlar a grupos agresivos que convirtieron las celebraciones en escenarios de conflicto.
El alto número de detenciones refleja un desafío de seguridad significativo para las fuerzas del orden francesas, que habían estado vigilando las celebraciones de cerca. Si bien el partido de fútbol fue un hito deportivo para la franquicia del PSG, el desorden civil resultante ha ensombrecido el logro del club.
Hasta la tarde del sábado, las autoridades continuaban procesando a los detenidos y evaluando los daños en las ciudades afectadas. Los disturbios han suscitado interrogantes sobre la gestión de las concentraciones públicas masivas durante los grandes eventos deportivos en Francia.