La Era
8 abr 2026 · Actualizado 12:54 p.m. UTC
Ciencia

Siete días de meditación intensiva provocan una reconfiguración cerebral sin fármacos

Investigadores de la Universidad de California en San Diego descubrieron que una semana de meditación enfocada genera cambios medibles en la conectividad cerebral y la función inmunológica, similares a los efectos de las sustancias psicodélicas.

Tomás Herrera

2 min de lectura

Siete días de meditación intensiva provocan una reconfiguración cerebral sin fármacos
Conceptual illustration of brain connectivity during meditation.

Una semana de meditación intensiva puede reconfigurar físicamente el cerebro humano y fortalecer la salud inmunológica, según un estudio publicado por la Universidad de California en San Diego. Los investigadores hallaron que los participantes que se sometieron a siete días de entrenamiento mental guiado mostraron cambios biológicos que normalmente se asocian con el uso de psicodélicos, todo ello sin recurrir a fármacos.

Veinte adultos sanos participaron en un retiro residencial dirigido por el educador en neurociencia Joe Dispenza. El programa incluyó 33 horas de meditación guiada, actividades de sanación grupal y conferencias. Los científicos realizaron un seguimiento de los participantes mediante imágenes por resonancia magnética funcional (fMRI) y análisis de sangre antes y después del evento de una semana.

Cambios biológicos en el cerebro y la sangre

Los datos revelaron mejoras significativas en la eficiencia cerebral, caracterizadas por una reducción del "ruido mental" asociado al monólogo interno. Los investigadores también observaron un aumento en la neuroplasticidad, ya que el plasma sanguíneo recolectado tras el retiro estimuló con éxito a neuronas cultivadas en laboratorio para formar nuevas conexiones.

Más allá de la actividad cerebral, el estudio documentó un incremento en los opioides endógenos, los analgésicos naturales del cuerpo. El sistema inmunológico también mostró una respuesta más equilibrada, con un aumento en las señales tanto inflamatorias como antiinflamatorias.

"No se trata solo de aliviar el estrés o relajarse; se trata de cambiar fundamentalmente la forma en que el cerebro interactúa con la realidad y cuantificar estos cambios biológicamente", afirmó Hemal H. Patel, profesor de anestesiología en la Facultad de Medicina de la UC San Diego.

Tras el retiro, los participantes reportaron niveles más altos de experiencias místicas, incluyendo sentimientos de trascendencia y unidad. Aquellos que describieron experiencias subjetivas más profundas mostraron los cambios biológicos más significativos, incluida una mejor coordinación entre diferentes regiones del cerebro.

La investigación, publicada en la revista Communications Biology, sugiere que la práctica mental intensa puede replicar los patrones de conectividad neuronal que normalmente induce la psilocibina. Patel señaló que los hallazgos proporcionan un vínculo claro entre los estados mentales subjetivos y marcadores fisiológicos medibles.

Aunque el programa utilizó un enfoque de "placebo de etiqueta abierta" —donde los participantes eran conscientes de la naturaleza experimental de los ejercicios—, los investigadores enfatizaron que los datos biológicos resultantes siguen siendo sólidos. El estudio fue financiado por el InnerScience Research Fund con el objetivo de comprender mejor cómo las técnicas milenarias de mente-cuerpo interactúan con los sistemas biológicos modernos.

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