La Era
8 abr 2026 · Actualizado 09:06 a.m. UTC
Ciencia

Investigadores descifran el diseño natural para restaurar los arrecifes de ostras en declive

Un estudio de la Universidad Macquarie revela que replicar patrones geométricos específicos en el diseño de arrecifes artificiales puede mejorar significativamente la supervivencia de las ostras jóvenes.

Tomás Herrera

2 min de lectura

Investigadores descifran el diseño natural para restaurar los arrecifes de ostras en declive
Natural oyster reef underwater

Un equipo de científicos ha identificado el patrón geométrico que sustenta los arrecifes de ostras naturales, un descubrimiento que podría estabilizar y restaurar las diezmadas poblaciones de moluscos en todo el mundo. La investigación, publicada en la revista Nature, indica que la arquitectura de los arrecifes no es aleatoria, sino un sistema preciso que determina la supervivencia de las ostras juveniles.

El autor principal, el Dr. Juan Esquivel-Muelbert de la Universidad Macquarie, afirma que estos hallazgos desafían la creencia de que las estructuras más grandes o complejas son siempre mejores. Por el contrario, el equipo descubrió que ciertos patrones a menor escala proporcionan la protección necesaria para que las ostras jóvenes se asienten y eviten a los depredadores.

Imitar a la naturaleza para salvar los ecosistemas

Para mapear la complejidad de estos sistemas vivos, los investigadores utilizaron fotogrametría 3D de alta resolución en los restos de arrecifes de ostras de roca de Sídney. Posteriormente, trasladaron estos hallazgos a baldosas de hormigón con diferentes alturas y diseños, probándolas en tres estuarios de la región de Sídney.

"Los arrecifes son sistemas tridimensionales finamente ajustados", explicó el Dr. Esquivel-Muelbert. "Su forma determina quién vive, quién muere y qué tan rápido crece el arrecife".

El estudio realizó un seguimiento de cómo estas estructuras artificiales influían en el crecimiento de las ostras y en la interacción con los depredadores. Los diseños más exitosos ofrecían pequeñas grietas protegidas que resguardaban a las ostras juveniles de peces, cangrejos y factores de estrés ambiental, como el calor y la deshidratación.

"La configuración óptima tanto para el asentamiento como para la supervivencia a largo plazo fue aquella que proporcionó múltiples espacios pequeños donde las ostras bebés pudieran crecer con una exposición mínima a los depredadores", señaló el Dr. Esquivel-Muelbert. "No sirve de nada que lleguen muchas larvas de ostra si luego no sobreviven".

Los ecosistemas costeros han sufrido un declive catastrófico en las últimas décadas. Solo en Australia, se estima que el 85 % de los arrecifes de ostras históricos han desaparecido debido a la sobreexplotación y al dragado de conchas para uso industrial, como la producción de cal para el cemento en la época colonial.

Más allá de sustentar a las poblaciones de ostras, estos arrecifes actúan como una infraestructura vital para la salud costera. Proporcionan hábitats para cientos de especies y sirven como barreras naturales contra la erosión.

El profesor Joshua Madin, coautor principal del Instituto de Biología Marina de Hawái, destaca que la investigación ofrece una guía universal para los proyectos de restauración. "La naturaleza ya ha resuelto el problema del diseño", afirmó Madin. "Nuestro trabajo consiste en leer ese plano y aplicarlo a mayor escala para ayudar a que los arrecifes crezcan más rápido y sobrevivan durante más tiempo".

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