Durante una ceremonia en la alcaldía Tlalpan, la jefa de Gobierno capitalino, Clara Brugada, anunció que el 35 % de los títulos agrarios en suelos de conservación de la Ciudad de México están a nombre de mujeres. El evento fue encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para entregar 123 certificados a productoras rurales. Brugada calificó este avance como un cambio histórico en la vida rural del país durante la actividad realizada en el Parque Ecoturístico de las Maravillas.
La funcionaria explicó que la entrega de documentos que acreditan derechos sobre la tierra constituye un paso hacia la igualdad sustantiva. Ante productoras y representantes de comunidades agrarias, destacó que este proceso busca garantizar la justicia social para las mujeres que trabajan el campo. El acto simboliza un reconocimiento legal que transforma la dinámica social dentro de los ejidos y comunidades rurales del territorio nacional.
Contexto histórico
El contexto histórico revela que la propiedad agraria estuvo concentrada principalmente en hombres durante gran parte del siglo XX. Brugada recordó que apenas cinco % de las tierras estaban registradas a nombre de mujeres en esa época. La cifra aumentó gradualmente hacia finales del mismo siglo y se ubicó entre 20 % y 25 % antes de los cambios recientes.
Sin embargo, la funcionaria subrayó que el panorama ha comenzado a modificarse en los suelos de conservación de la capital. Actualmente, 35 % de las tierras se encuentran bajo titularidad femenina en esa zona específica. El incremento demuestra que la política pública está generando resultados tangibles en la distribución de recursos y derechos.
Impacto nacional
Por su parte, Sheinbaum Pardo destacó que la entrega de certificados forma parte de una política nacional orientada a cerrar brechas históricas. Señaló que, a la fecha, se han entregado cerca de 30 mil títulos a mujeres en todo el país para impulsar la equidad. La meta gubernamental es alcanzar 150 mil documentos en un periodo determinado de gestión para consolidar la justicia social.
La política tiene como objetivo garantizar el derecho a la propiedad de la tierra para cerrar las brechas históricas en el ámbito rural. El reconocimiento legal de las campesinas también amplía la participación femenina en los espacios de toma de decisiones comunitarias. Este cambio permite una visión distinta en la planeación del desarrollo local y fortalece la organización comunitaria en zonas agrícolas.
“La tierra también es de las mujeres”, enfatizó la jefa de Gobierno al señalar que el crecimiento de su participación contribuye a una redistribución más equitativa del poder territorial. Estos encuentros y entregas significan justicia para las mujeres, expresó Brugada durante el evento en Tlalpan. La funcionaria sostuvo que el incremento de mujeres con derechos agrarios ha permitido una mayor presencia en asambleas comunitarias.
El avance representa una oportunidad para fortalecer la economía rural mediante la equidad en la tenencia de la tierra. Los próximos pasos incluirán la evaluación del impacto en las comunidades beneficiarias de los programas agrarios. El gobierno espera continuar con la entrega de documentos en las próximas décadas para lograr la meta nacional.