La deuda pública de México alcanzará el 56.2% del PIB para 2027, según proyecciones de analistas de Banamex, lo que situaría el indicador por encima de las metas oficiales establecidas por la Secretaría de Hacienda.
La institución financiera prevé que la relación deuda/PIB llegue al 54.9% en 2026. Esta tendencia al alza se debe a una menor recaudación fiscal, derivada de la desaceleración de la actividad económica y la reducción en la producción petrolera.
Los analistas de Banamex señalaron que las dificultades políticas y económicas para recortar el gasto probablemente impulsarán estas cifras. Los compromisos legales obligatorios y los costos asociados a un año electoral dificultan la consolidación fiscal.
Riesgos para la calificación crediticia
Perder la consistencia en la trayectoria fiscal podría dañar la percepción sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas. El banco advirtió que un cambio de este tipo podría reducir la capacidad del gobierno para responder ante choques económicos.
"Esto, en última instancia, podría elevar los riesgos para la evaluación de la calificación crediticia soberana", afirmó Banamex.
Si bien HR Ratings proyectó anteriormente un nivel de deuda menor, de 53.7% para 2026, la agencia señaló que la estabilidad futura dependerá de si Hacienda prioriza las transferencias sociales por encima del control de la deuda. La agencia advirtió que priorizar el bienestar social añade presión a la calificación soberana.
Banamex también criticó la falta de una estrategia clara para incrementar los ingresos. El banco señaló que los criterios presupuestarios recientes omiten cualquier discusión profunda sobre nuevas fuentes de ingresos, más allá de la modernización administrativa.
Esta omisión refuerza la percepción de que los ajustes fiscales dependen excesivamente de recortes al gasto, en lugar de contar con un ancla clara por el lado de los ingresos para el mediano plazo.