La participación de la industria privada en la producción de petróleo nacional se limita a apenas un 9%, según reportó expansion.mx.
Cifras de Pemex indican que la producción nacional promedió 1 millón 635,000 barriles por día en 2025. En contraste, la producción de empresas privadas apenas alcanza los 140,000 barriles diarios.
El presidente de la Asociación Mexicana de Empresas Hidrocarburíferas (Amexhi) busca que los próximos años de la industria se enfoquen en la adaptación y el crecimiento. El directivo sostiene que es necesario construir el futuro energético mediante la colaboración entre empresas, autoridades y expertos.
Competencia por inversión global
Actualmente, la seguridad energética es una prioridad global que obliga a los países a competir por capital. El mundo enfrenta un escenario donde detener la producción resulta más sencillo que elevarla, lo que genera desbalances en los mercados.
“Por eso no es momento de mirar hacia atrás, sino es momento de ajustar el rumbo”, puntualizó De la Fuente, titular de Amexhi.
Existen al menos 14 países con rondas petroleras abiertas compitiendo por los mismos recursos financieros. México tiene una oportunidad estratégica debido a su ubicación, talento y la capacidad de Pemex como motor de desarrollo, según el reporte de expansion.mx.
Los yacimientos de Zama y Trión sirven como ejemplo de la colaboración entre el sector privado y la petrolera estatal. Estos proyectos representan inversiones superiores a los 20,000 millones de dólares, con al menos el 50% de los fondos provenientes de capital privado.